Laura Aris: Una mirada a Pablo Palacio a través de la danza

La bailarina, coreógrafa y pedagoga catalana Laura Aris nos cuenta todos los pormenores de la producción que dirige sobre la vida y obra de Pablo Palacio y que se estrenará, con la participación de la Compañía Nacional de Danza (CND), en la programación del Festival Internacional de Artes Vivas de Loja 2018. Además, brindó su visión sobre la danza, el escritor lojano y lo que significa para ella elaborar una comisión como “Línea y contorno de un abismo o animales que ríen”.

Laura Aris lleva en la profesión toda su vida. Arrancó a los 4 años cuando su madre, observando que desde muy pequeña ya mostraba sus dotes de danza, la inscribió en una academia de baile, desde entonces nunca más la dejó. Su trayectoria profesional la ha realizado principalmente como intérprete, creando e ideando para grandes compañías y reconocidos directores. Desde hace 10 años posee una producción propia, aunque también actúa como “freelance”, siempre combinando su labor pedagógica, que es, según sus propias palabras, “parte importante de su carrera”. Sus trabajos van desde creaciones propias en pequeño formato a comisiones e invitaciones de diferente naturaleza, en diferentes países y con diferentes artistas.

Para Laura, el mundo de la danza es, de por sí, complejo. Abarca muchos aspectos del lenguaje y del movimiento. Ella concibe a la danza como teatro físico, al movimiento como lenguaje, por tanto, a la danza como lenguaje. Su interés se centra en la narrativa de la danza, el arte escénico, el arte vivo, el ritual del teatro, la caja negra, los viajes mágicos que representan las creaciones y obras.

En cuanto al proyecto en el cual trabaja en Ecuador, Aris comentó que una vez que recibió la invitación de la dirección artística del Festival, lo primero que hizo fue estudiar para situarse en el contexto político social de esta parte del mundo, alternando con las primeras lecturas de la obra del escritor ecuatoriano.
“No fue solo leerme Pablo Palacio, no solo comprar el libro de las obras completas, sino empezar a estudiar la geopolítica de los años 20 y 30 del Ecuador y de Latinoamérica”, afirmó la artista. Después, se centró netamente en los textos del autor lojano, el cual asegura que no es fácil lectura.

Posteriormente, inició el trabajo creativo, ideando cómo plasmar escénicamente su mirada subjetiva sobre la vida y obra de este escritor. Su primer requerimiento para la CND fue que leyeran a Palacio, sin obligarlos, más bien como una sugerencia. “Le hice este pedido porque sé que Pablo Palacio lleva tiempo, no es una lectura de verano, no es una lectura de mesa de noche. Pablo Palacio pide atención, foco y presencia”, dijo. Adicionalmente, señaló que les pidió empatía, compromiso y responsabilidad con su rol en este intercambio artístico, donde los bailarines, menciona, están en función a sus ideas, pero que estas a su vez están en función a la vida y obra de Palacio.

“Línea y contorno de un abismo o animales que ríen” es, según la bailarina, un proyecto de mediana a gran envergadura. Hay elementos escenográficos grandes e ideas muy claras, pero que deben ser resueltas coreográficamente, ya con movimientos.

Laura Aris tiene altas expectativas en cuanto a esta producción, no solo por el tema que la apasiona, sino porque al trabajar con un elenco que tiene mucha experiencia y que sabe lo que es la danza, podrá trabajar en una fisicalidad académica y agilizar las partes de búsqueda creativa más física, de extremos físicos. “Sé que van a estar a la altura”, aseveró.

 

Pablo Palacio para Laura Aris

“Yo no quiero explicar a Palacio, yo quiero habitarlo. Quiero dar una mirada subjetiva de su vida y obra, pero mi mirada va a estar ´contaminada´ por todas esas miradas que me van a acompañar en esta aventura artística”, así se expresó la catalana sobre la elección del tema para su coproducción. Para Laura, la llegada de Pablo Palacio a su vida ha sido un regalo, a pesar de no tratarse de un autor fácil de leer.

Su visión del lojano, ahora que lo sientecercano, es bastante profunda. Para ella, él fue alguien que sufrió mucho, que tenía mente y alma inquieta. Un hombre que estuvo en conflicto por cómo se estaba desarrollando la sociedad pero que, a pesar de su compleja vida, logró su propia resolución y consiguió ser un artista, no solo un escritor. “Tengo mi propia interpretación de su vida, tengo mis propias conclusiones de lo que yo creo que pasó y lo que creo que era, pero es súper subjetivo y yo no soy nadie para decir, realmente, quién era Palacio”, manifestó.

En cuanto a la obra de Pablo Palacio, Laura Aris la explica perfectamente, desde su visión, en el siguiente fragmento:

“Pablo es un autor muy difícil, yo no le entendía en la primera lectura, me lo he tenido que releer. Pero es sumamente interesante, sumamente onírico y sumamente visual, los relatos de Palacio crujen, hacen ruido, suenan, son viscerales; hueles, casi, lo que dice. Las emociones están presentes; es casi cinematográfico. En su obra no hay filtros, hay silencios, hay tensión, hay contención del aliento, pero no hay filtro, no hay juicio. Y no tener prejuicio y dejar que los personajes vayan hasta el final de sus deseos y de sus destinos es de valientes, pues hay que ser valiente para hacerlo. Él habla de cosas que no son agradables ni bonitas de hablar, pero encuentra la belleza también en esos lugares. Es un hombre muy complejo pero sumamente interesante y puedo hablar de Palacio por horas”.

Cuenta que la elección de este autor se da cuando la dirección artística del FIAVL se contactó por uno de sus trabajos, “Cualquier Mañana Tríptico” (Álvaro Esteban & Laura Aris) obra que también forma parte de la programación del Festival, a la que luego añadieron esta invitación, presentando esta comisión sobre la vida y obra de Palacio. “Me sugirieron tres relatos para empezar, pero me dieron carta blanca a que yo diera mi propia mirada; que yo hiciera lo que quisiera partiendo de este personaje”,dijo.

Aris asegura que llega al FIAVL para hacer una relectura y una interpretación de este autor lojano. Sin embargo, afirma que la obra de Palacio es tan subjetiva que cada persona y cada espectador, desde su subconsciente y su intuición, debe poner su propia voz e interpretación de una de las plumas más destacadas que ha dado Loja y el Ecuador.