El grano de oro crece en campos lojanos

En Loja, el aroma a café inicia desde muy temprano. En los campos y en cada hogar lojano, una taza de café recién molido y colado en el “chucho” (chuspa, colador) es lo que da inicio a la jornada.

En toda la provincia, excepto en Zapotillo -por su clima-, los campos están llenos de sembríos del “grano de oro”; las zonas de mayor producción son Chaguarpamba, Olmedo y también Vilcabamba, San Pedro, Malacatos y Valladolid. En esta zona del sur del Ecuador, hay alrededor de 10 mil hectáreas sembradas de café y más de 3.000 familias que viven de la caficultura (cifras del año 2015).

Un recorrido cafetero

 

Loja es el destino ideal para los amantes del café, aquí podrán vivir de cerca la experiencia cafetalera.

En toda la provincia, varias haciendas han decidido hacer de su actividad diaria, la caficultura, un atractivo agroturístico. Los visitantes nacionales y extranjeros pasan todo un día aprendiendo sobre el café y los diferentes procesos que debe pasar hasta llegar a la taza. Los turistas acompañan al caficultor y, además de conocer la experiencia del agricultor y el campo, tienen la oportunidad de saborear un café muy fresco y recién molido. El aroma de estos campos es inolvidable y el sabor de ese café recién producido es incomparable.

Muchas de estas haciendas también ofrecen hospedaje, así los visitantes pueden despertarse muy temprano con el aroma del café recién molido, que les da la fuerza para su jornada de caficultores por un día.

Estas haciendas están ubicadas en los cantones Loja, Olmedo, Chaguarpamba, Puyango, Pindal, Paltas, Quilanga, Sozoranga y Espíndola.  De hecho, a solo una hora de la ciudada de Loja, en Vilcabamba, puede encontrar varias fincas. Una de ellas es la de la familia León Toledo, que lleva cuatro generaciones dedicadas al café. Hubert Ontaneda León, el último de esta dinastía cafetalera, es un experto caficultor que también se especializó como barista para promover  el consumo especializado del café lojano.

Ontaneda destaca que cada paso en el proceso del café debe ser muy cuidado. Desde el campo, con la siembra con insumos orgánicos, la clasificación manual planta por planta, la selección de cada grano y más. Uno de los puntos más críticos de la cadena es el tueste, no importa si todo el proceso anterior sale perfecto, si el grano se quema al ser tostado su sabor no será el mismo, por eso es importante que los encargados de este proceso tengan la maquinaria precisa y los conocimientos adecuados.

En la ciudad de Loja puede encontrar varias lugares donde además de probar esta bebida puede comprar café recién molido o en grano que se produce en diferentes partes de la región. El café de Zaruma es uno de los más populares y es famoso acompañar al especial tigrillo (plato típico); sin embargo, en los últimos años los cafés de Vilcabamba, Olmedo y Chaguarpamba han tomado fuerza, estos a su vez quedan perfectos acompañados de un tamal lojano.

La fórmula del café

 

El barista nos revela que el secreto para la preparación ideal de una buena taza de café, es una fórmula simple:

1 gramo de café por cada 16 ml de agua, esto es más o menos 15 gramos de café por una taza de 250 ml, o 2 cucharas soperas de café por cada taza de agua.

Además, el experto recomienda adquirir el café en grano, para que sea molido solo unos minutos antes de llegar a la taza. Así se puede observar mejor si el café tuvo un buen proceso de tueste y conserva mejor su aroma, cuerpo y sabor.

Ontaneda comenta que el café molido, sin el empacado correcto, tarda solo 15 minutos en perder más del 60% de sus propiedades aromáticas. Aconseja que al comprar los cafés molidos de percha se guarde correctamente para que al ser abiertos no entre demasiado oxígeno. El experto recomienda consumir el café, en grano o molido empacado correctamente, en hasta 5 meses, para aprovechar todas sus propiedades.

En noviembre visite Loja y disfrute de una incomparable taza del mejor café lojano.