Cuarto Día de Festival: El FIAVL celebra a puro arte, a Loja en su Día de Independencia

Este domingo 18 de noviembre de 2018 fue especial para la “Centinela del Sur”. Loja cumplió un año más de independencia y vivió con intensidad el cuarto día del mayor encuentro de artes escénicas del país. El Festival Internacional de Artes Vivas, FIAVL, celebró a la ciudad que lo acoge con algo que es parte de su esencia: el arte.

Cuando el reloj marcó las 19:00, tres escenarios de la ciudad recibieron sobre sus tablas los espectáculos programados dentro del cuarto día del Festival. En el patio de “La Casona”, el grupo ecuatoriano Rama de Plata, dirigido por Ana Escobar, presentó su espectáculo de títeres “Venciendo la Cordura”, en el cual las marionetas pusieron a reflexionar a todos los espectadores sobre la vida y, por ende, sobre la muerte.

A la misma hora, la innovadora propuesta del grupo “Confundamiento” se apoderaba del Centro Cultural Alfredo Mora Reyes, donde los asistentes, vendados los ojos, emprendían un viaje sensorial –imaginario– por los territorios y melodías de la nacionalidad puruwa, en la obra del mismo nombre.

El Teatro Bolívar, por su parte, acogió la segunda presentación de “Antígona in
Exilium”, del Teatro Cenit de Colombia junto al grupo de cantoras del cantón San Lorenzo, Esmeraldas. El Ministerio de Cultura y Patrimonio entregó una estatuilla a este grupo en reconocimiento a su participación en el FIAVL 2018.

El Festival Internacional de Artes Vivas Loja 2018, despidió un día tan especial para la Centinela del Sur visitando nuevamente al emblemático Teatro Nacional Benjamín Carrión. Ahí se vivió un acontecimiento muy especial: el estreno de la obra de gran formato “Sangurimas”, dirigida por el dramaturgo y director Arístides Vargas y tres de los más grandes colectivos independientes de Ecuador: Malayerba, de Quito; Muégano Teatro, de Guayaquil y La Trinchera, de Manta.

Las casi 900 personas que llenaron las butacas del coloso, fueron testigos de cómo una obra literaria, cumbre de nuestro país, se convertía en una puesta escena que marca un antes y un después en la realización y producción de un espectáculo escénico. Los artistas que interpretaron está obra, supieron entender cabalmente la teoría del matapalo que propone José de la Cuadra en su novela, y lograron escenificarla a la perfección, creando un espectáculo de la mayor calidad escénica.

De esta forma, y por todo lo alto, se cerró el cuarto día de Festival, que celebró, como se merece, a la ciudad que lo vio nacer, que lo siente como propio y que festejó un año más de ser libre e independiente. ¡Qué viva Loja!