Arte de día y de noche: Se cumplió el sexto día del Festival Internacional de Artes Vivas Loja 2018

Ni el clima fue un impedimento para que el público disfrute de todo lo que el FIAVL 2018 tuvo preparado para el día seis. A pesar de que la ciudad amaneció algo nublada y fría, producto de una intensa lluvia en la madrugada, los espectáculos en calles y teatros se llenaron.

El Teatro Benjamín Carrión ha sido en esta tercera edición, el lugar elegido para cerrar las jornadas diarias del Festival, sin embargo, el martes 20 de noviembre fue la excepción. Esta vez el emblemático edificio fue el encargado de abrir el sexto día de este encuentro cultural. A las nueve de la mañana se realizó la segunda presentación de “Saraguro: La Historia de Toa y Manco”, de Lojadanza Ballet Escuela junto a la Orquesta Sinfónica de Loja y otros grupos de artistas. Estuvo orientada para los estudiantes de colegios de Loja pero también contó con la presencia de público general quienes no se quisieron perder esta interesante puesta en escena lojana en la que se cuenta una historia de amor entre dos jóvenes pertenecientes a la cultura saraguro, en 24 cuadros etnocontemporáneos.

Antes del mediodía, en la Plaza Central de Loja, los Kamchàtka hicieron su segunda aparición ante la mirada curiosa de los transeúntes. ¿Son viajeros o migrantes? Con el asombro similar al de un niño, se sorprendieron con todo lo que encontraban. Poco a poco, las personas a su alrededor descubrieron el sentido de la obra: la migración y lo que conlleva. Por ejemplo, la nostalgia del desarraigo, de la lejanía, estuvo presente en esta propuesta del grupo español.

En la tarde, los escenarios se prendieron en el centro de la ciudad. Primero fue La Casona Cultural Bolívar, lugar que acogió la segunda presentación de las bailarinas ecuatorianas Natalia Buñay, Tani Revelo Flor, Gabriela Paredes Pazmiño y Denise Neira, integrantes de Analogía, quienes interpretaron las cuatro piezas que forman parte de “Analogía: cuatro obras, un origen”.

A las 19h00, las artes vivas se vivieron en distintos escenarios. La Plaza San Sebastián, el Centro Cultural Mora Reyes, el Teatro Bolívar y nuevamente La Casona tuvieron sobre sus tablas a los artistas. Los tres integrantes de Los Angeles Taiko Ensamble pusieron a vibrar, por segunda noche consecutiva, al público lojano que apreciaba la fusión musical tradicional japonesa con arreglos clásicos del jazz en su concierto “Drumspeak”. El público interactuó con ellos y la Plaza San Sebastián se tornó en una verdadera fiesta.

Por su parte, El Derrumbe Colectivo Teatral provocó la risa de las más de 350 personas que ocuparon las butacas del emblemático Teatro Bolívar, en la segunda presentación de la obra clown “Bitácora para Volar”. La historia de David Fome, quien busca ser actor de teatro, tuvo gran acogida del público.

El escenario del patio de La Casona recibió a un espectáculo debutante en Loja. El Teatro Arawa de Guayaquil puso en escena su obra Celeste, ante la mirada atenta de las personas que llenaron la sala quienes pasaron por la risa y la reflexión. El personaje de esta obra es un guerrero de madera, con el don de la ubicuidad, quien enceguecido por una luciérnaga ejecuta un viaje hacia el pasado y el presente.

Mientras tanto, el Centro Cultural Mora Reyes recibió a la obra ganadora de proyectos inéditos de esta edición. El maestro Kléver Viera estrenó oficialmente su proyecto “Espacio, me has vencido”, presentando al público lojano su homenaje a la vida, obra y muerte del poeta ecuatoriano Cesar Dávila Andrade. Una obra cargada de contrastes: reúne el sentido de primitivismo, la visión del indígena aborigen y su relación con la tierra, contenida en los poemas de Dávila Andrade contrapuesto con el mundo contemporáneo. El poeta recorre la ciudad y se encuentra con realidades actuales como las drogas, la crisis en la educación, la migración.

Con este espectáculo de imágenes fuertes y con altísima calidad dancística y escénica, finalizó un día más de Festival, que se caracterizó por estar cargado de grandes espectáculos.