Alfredo Mora Reyes, un hombre multifacético

Sumario: Escritor, historiador, poeta, político y docente, son algunas de las profesiones en las que el ilustre lojano Alfredo Mora Reyes destacó durante su vida.

La lista de las personas talentosas e ilustres que han nacido en tierras lojanas parece no tener fin. Y es que cada vez que se quiere hablar, en particular, de alguna de ellas, no se sabe por dónde comenzar; primero porque son tantas que se hace difícil seleccionar a alguna en especial, y segundo, porque los diferentes ámbitos intelectuales, artísticos, literarios y culturales en los que se han destacado es tan variado que es casi imposible enmarcarlas dentro de uno u otro solamente.

Sin embargo, si se quiere dar ejemplos concretos y rápidos de lo que acabamos de exponer en el párrafo anterior, la selección, aunque larga, se vuelve fácil pues casi todos los lojanos cumplen con alguna de esas características. Para este caso particular, se ha elegido a un notable personaje que le da su nombre a una de las sedes oficiales del Festival Internacional de Artes Vivas Loja 2018, el Dr. Alfredo Mora Reyes.

Este lojano de cepa, nacido en el cantón Sozoranga un 6 de agosto de 1904, fue un hombre intelectual; abogado de profesión y catedrático, pero también un historiador, poeta, narrador y ensayista por su amor y pasión por la lectura. Amigo cercano de otros ilustres de su época como Manuel Agustín Aguirre, Jorge Castillo Carrión, y el mismo Pablo Palacio.

SU TRAYECTORIA

Su fecunda educación la inicio, como la mayoría de lojanos de su época, en el colegio “Bernardo Valdivieso”, posteriormente pasó a la “Junta Universitaria” para finalmente titularse de abogado en la Universidad Central del Ecuador.

Nunca se limitó al momento de aprender. “Leer es la más alta ocupación del hombre”, decía, y este pensamiento lo llevó a desempeñar varias funciones y cargos importantes desde sus años escolares. Fue profesor y Director de la Escuela José Miguel Riofrío; docente del Colegio “Bernardo Valdivieso”; Catedrático de la Universidad Nacional de Loja, de la cual también fue Rector; ocupó varios cargos en la Universidad Católica de Quito, entre otros. Además, en la función pública ejecutó las funciones de Gobernador de la Provincia, Presidente de la Casa de la Cultura Núcleo de Loja, Presidente de la Corte Superior de Loja, Ministro Juez de la Corte Suprema y Alcalde de la Centinela del Sur por dos ocasiones. De hecho, cuando cumplia uno de sus dos periodos al mando de la ciudad, dispuso la construcción de la torre del reloj que actualmente se encuentra en la Plaza San Sebastián, la cual estuvo estancada más de 20 años. Actualmente, ese monumento se constituye como una de las reliquias urbanísticas e históricas más representativas de la ciudad de Loja.

Asimismo, cuando fue nombrado Presidente de la Casa de la Cultura, Núcleo Provincial de Loja, asumió este cargo con la convicción de que esa designación entrañaba una profunda responsabilidad, pues fue siempre partidario de la misión que cumplía esta entidad. Estuvo convencido de que la transformación universal del hombre era a través de la educación y a la instauración de la libertad mediante la equidad, el conocimiento y la cultura de los pueblos.

SU PENSAMIENTO

Desde el momento en que su padre le regaló el libro “La Historia del Socialismo”, se apegó inmediatamente a esta corriente ideológica y nunca se apartó de ese ideal socialista y de la lucha por una patria más justa. Sin embargo, nunca se encasillo en la misma. Sus más allegados lo describen como un patriota y revolucionario; que era cristiano y laico. Estuvo siempre presto en la lucha por la igualdad de la sociedad.

Era reconocido admirador de la Revolución Francesa, en especial de Dantón, de la Revolución Rusa de Lenin y Trosky y de la Revolución Cubana del Che Guevara y Fidel Castro; y tuvo siempre un gran respeto y lealtad por el General Eloy Alfaro.

Alfredo Mora Reyes se caracterizó por ser un gran conversador sobre todos los temas de tradiciones, leyendas, poesía e historia ecuatoriana, latinoamericana y mundial. Fue profundo admirador de la música, en general, y latinoamericana especialmente, afición que supo transmitir a sus hijos.

Al Doctor se lo recordará siempre como un hombre libre que evocó al pensamiento, la elocuencia, la calidez y la dignificación del ser como la base para construir una sociedad mejor y en donde el arte y la cultura se convierten en su expresión más bella.

Bien merecido tiene el Centro Cultural Municipal Alfredo Mora Reyes, sede del FIAVL 2018, en llevar el nombre de tan digno hombre que contribuyó con el desarrollo del arte, la cultura y la sociedad lojana y ecuatoriana.