Fabián campoverde

Crítico Nacional

Procedencia: Cuenca Ecuador

Licenciado en comunicación social, seis años de experiencia en el periodismo y cinco en el área cultural. Actualmente curso una maestría en Comunicación Estratégica Digital por la Universidad Politécnica Salesiana. Ha trabajado en distintas áreas y tiene publicaciones que se vinculan con el turismo, la interculturalidad, la música y las artes escénicas. Es músico e integra varios proyectos, principalmente vinculados a la música tradicional ecuatoriana y latinoamericana. Actualmente está encargado de la página de cultura en Diario EL TIEMPO de Cuenca.

Críticas Artísticas

Crítica de Voalá Station

Vuelo y espectáculo

Voalá station – Voalá Project
FIAVL 2019 / Exteriores del Teatro Benjamín Carrión 24 de noviembre

Cuatro ejecutivos aturdidos por el monótono estilo de vida que llevan, se animan a dejarse llevar por cuatro hadas que los encantan con la propuesta de sacarlos de la rutina… y volar.

Voalá Project, vuela. Varias rutinas de danza aérea son el mejor pretexto para mostrar la gran capacidad acrobática de sus bailarines. Pender en el aire y trabajar con movimientos corporles sincronizados requiere de un trabajo dedicado y delicado de entrenamiento.

Los recios movimientos de los danzantes se ejecutan colgados en una estructura sostenida por una grúa gigante que suspende los cuerpos a una altura superior a los 15 metros. El objeto que los sotiene gira permanentemente y les permite hacer maniobras individuales y conjuntas. Similares movimientos a los que caracterizan a repertorios como aquellos del Cirque du Soleil.

Lo que al principio eran telas blancas que pendían de la estructura, se convierten en ramas que asemejan enredaderas que se extienden de la tierra al cielo. Con ellas se recrean columpios, carruseles y una infinidad de coreografías que desatan infinidad de figuras en el cielo.

La cantante del grupo merece una mención a parte. El uso de la técnica vocal y la expresión corporal son bien logrados en un escenario en el que, aparentemente, los únicos protagonistas son los arriesgados acróbatas. La vocalista de la obra interpreta tangos, música contemporánea, pop, rock y otros géneros con los que sostiene las escenografías llenándolas de colores y pasajes sonoros.

Un mundo de fantasía recreado a lo largo de toda la propuesta, vuelve a la ‘normalidad’ cuando los cuatro ejecutivos retornan a la realidad que les ha sido mezquina e indiferentes ¿con sus deseos? El status y la vehemencia con la que se vive en los negocios, quizá sea la razón que lleve a este segmento de la sociedad a dejar de creer en las maravillas que provocan ver el mundo desde esta perspectiva.

Fabián Campoverde

Crítica de Empresario Teatral

Ópera a la vista

El empresario teatral
Sergio Encisco
FIAVL 2019 / Teatro Bolívar 24 de noviembre

Esta obra narra, a través del canto lírico, el dilema moral de un empresario teatral, la historia de una encrucijada romántica y, además, pone en evidencia ciertas realidades de este mundo artístico.
La cultura operística en el país es tan escasa desde la producción de nuevas obras hasta la participación activa de públicos. Esfuerzos como ‘El empresario teatral’ son el resultado del duro y difícil trajinar al que se enfrentan actores, músicos y compositores de este género.
El sacrificado y poco reconocido arte vocal, hace que muchos de los esfuerzos artísticos se bifurquen y no permitan desarrollar completamente la labor creativa. A menos que el objetivo central de la propuesta sea, precisamente, acercar la ópera a la mayor cantidad de personas, lo que requeriría una temática bastante descomplicada y muy digerible. Tal como lo hizo esta agrupación. Sin embargo, más allá de la tan invocada difusión del género, es indispensable una tarea dramatúrgica profunda, con contenidos que aporten nuevos elementos a la función reflexiva del ser y que inviten a la imaginación.
Por momentos, aunque no se profundiza en ello, en la obra sale a la luz otra de las posibles razones determinantes en la crisis del canto lírico en el país: la falta de empresarios serios, capaces y honestos, no tan difícil de discernir por la poca tradición operística.
La obra termina con un acuerdo entre dos damas que pugnaban por convertirse en las estrellas de una ópera, decisión nada recomendable para el artista, porque beneficia los intereses del empresario.
Si se la entiende desde esa perspectiva, lo único indispensable para el artista, es contar con un salario digno y profesionalización permanente. El trabajo vocal de los solistas deja ver su gran capacidad técnica, sin embargo, en lo escénico hacen falta ciertos ajustes con los que se enriquecería la propuesta.
En ese caso se puede alargar la dramaturgia para generar, al menos, una trama con detalles no tan evidentes y que enganchen e inviten a sorprenderse. La realidad del canto lírico en el país revelada en esta propuesta.
Fabián Campoverde

Crítica de Amazonas

Mujer

Amazonas
Compañía Andanzas
FIAVL / Teatro Benjamín Carrión / 22 de noviembre

El mito de las Amazonas se plantea desde una perspectiva contemporánea, entre performance, danza y teatro en los que la liberación y la lucha de la mujer se convierten en una bandera que se levanta con más fuerza en los actuales tiempos.

En ‘Amazonas’ el ritual de la feminidad se ve reflejado en el ritual de la guerra. Y no una guerra cuerpo a cuerpo, una guerra moral, social, política. La capacidad expresiva comienza a desarrollarse con el toque de la percusión que es el preludio de una inevitable batalla. El recurso vocal delata el sentido de pertenencia a la que se pertenecen y se convierte en su indispensable motor.

El flamenco y la percusión desatan la creatividad que golpea con pies y manos en entablado buscando respuestas al largo camino por el que ha transcurrido la larga e intensa lucha por la igualdad. La danza y el performance encuentran en la fuerza física de las Amazonas, la consistencia necesaria para salir del yugo masculino.

La exploración sonora revive el mito de las Amazonas desde una apropiación de los sentidos que son provocados para temer ante la inequidad y pasividad del mundo que decanta en abandono moral.

El relato comienza con el resurgir de la mujer en estado puro, convertida en una única presencia que expulsa todo lo que le ha sido impuesto, alistándose a ser libre.

Una obra española que se muestra en Latinoamerica, en el marco de los incontables hechos de violencia que se han suscitado.

Nota aparte requiere la impecable ejecución de la guitarra flamenca de los dos músicos que ejecutan los temas en vivo. La música ha sido adaptada de tal forma que mueva la escena con acordes corporales.

La ira contenida que emerge a cada instante, hacen una mención necesaria en los pasajes históricos de una obra política y completamente contemporánea.

Fabián Campoverde

Crítica de Rocco y sus Hermanos

Una película contada dos veces

Rocco y sus hermanos
Aula 21
FIAVL 2019 / Casona Patio 22 y 23 de noviembre

Rocco y su familia viaja a Milán detrás de mejores días. En esa búsqueda, caídas y graves circunstancias marcarán sus vidas para siempre. 

El cine neorrealista italiano levantó su imagen a mediados de los 50. Una de las películas que en ese entonces se filmó fue ‘Rocco y sus hermanos’. El grupo ‘Aula 21’ la traslada al teatro sin más recursos que montarla en escena y proyectarla simultáneamente.

La obra no aporta nuevos argumentos ni contextos más que mostrar el filme tal como lo plasmó el director Luchino Visconti en 1960. En medio de la violencia femenina, el machismo y la pobreza, trasladan al público a un set de telenovelas con las típicas intrigas que no exigen más que el asombro instantáneo y predecible.

También es evidente el gran esfuerzo que hacen los actores por sacar adelante el montaje escénico que se bate entre la pasión y la represión.

A más de la desenfrenada e innecesaria violencia, la religiosidad de una madre desata pasiones tan retrógradas como culpar a la mujer de las caídas y agresiones de que la que es víctima. Por si al espectador le quedaban dudas, una proyección de la película de Visconti ‘refuerza’ algunas ideas que pudieran quedar sueltas.

En cuanto a la escenografía, la maleabilidad con las que cinco maletas se pasean por el entablado, y que representan la diáspora de la que fueron protagonistas por la pobreza a la que se vieron expuestos, resulta atractiva en la medida de su uso.

Un apunte más. El texto construido a partir del filme, no tiene ningún aporte nuevo más que la tarea de llevarlo al teatro y reproducirlo mientras era interpretado.

Una propuesta predecible, poco significativa y sensacionalista.

Fabián Campoverde

Crítica de Cómic

Imaginación y memoria

Cómic
Imagino Teatro
FIAVL 2019 / Casona Teatrino / 22 de noviembre

La pieza escénica repasa pasajes de los cómics clásicos y actuales con relatos que se cuentan únicamente a través de movimiento y el uso de la voz como recurso sonoro. Cada escena comienza con la proyección de un cómic o serie animada de antaño.

El material escénico de Santiago Carcelén destaca por el mimo y la implementación de audiovisuales en la dramaturgia. Con un lenguaje mímico coloquial, representa a uno de los momentos infantiles profundos de la década de los 90 en Latinoamérica, cuando a la parrilla de las cadenas televisivas se incluían series animadas.

La proyección de fragmentos de cómics, popularizados en ese entonces, dialoga con la obra y brinda una idea previa de lo que va a montar, como un acto de introducción en el que plantea una propuesta que, sin embargo, puede o no ser similar.

La obra marca una línea creativa que seduce al relato cómico como su principal recurso.

El trabajo vocal complementa un entorno en el que no deja de ser el actor el personaje central. En la medida que fluye la propuesta desde la imaginación, no requiere de muchos recursos escénicos más que hacer de ella, una obra creíble. Claro que hay escenas en las que sentirse identificado o identificarlas como familiares es parte de la propuesta otorgándole cuerpo y sentido.

Comprometer la memoria es un acto de resistencia del que pocos han podido escapar. Este recurso sirve como enganche y somete al espectador de principio a fin.

Al tener una línea marcada de trabajo, no requiere improvisar ni rellenar momentos con elementos sin sentido e innecesarios.

La escuela de Jacques Lecoq emerge detrás de este montaje como un espíritu que se apodera de la escena.

Fabián Campoverde

Crítica de Top Secret

Sin secretos

Top Secret
Briza Teatro
FIAVL 2019 / Casona Teatrino / 20 de noviembre

El relato de Top Secret se sustenta en la necesidad de encajar en la sociedad en busca de la aceptación más que en la propia complacencia. En la exploración de nuevas rutas que lo dirijan hacia la ansiada libertad, hay obstáculos difíciles de atravesar.

En clave de clown, Top Secret intenta convertirse en un material cómico, dulce e ingenuo. En su esfuerzo, la obra decanta escenas ya muy conocidas, incluso en el cine, y con poco aporte personal.

Parece que los recursos se terminan cuando temas musicales matizan extensas coreografías con rostro de relleno escénico. Otros recursos teatrales buscan en la metáfora significados que lo alejan de lo que al principio parece encaminar al personaje hacia lo más sublime de la inocencia.

Esta búsqueda se convierte en esfuerzo innecesario que termina por conducirlo a momentos inesperados que siguen destruyendo esta imagen inicial. Beber de manera sugestiva el jugo de una media naranja ilustrando al ser amado (hombre o mujer) y fumar cigarros como símbolo de madurez y estilo solo aportan con el declive de la imagen que intentó erigir.

Los recursos de una obra que cuenta con atributos, aparentemente dirigido a niños, como el manejo de la mirada con la que el actor grita inocencia, se rompen con detalles escénicos que la conducen por el camino del sketch comercial y superfluo.

Un último recurso escénico y bien logrado es el globo que emerge de la mochila del actor en representación de un paracaídas que le permite lanzarse al abismo de lo desconocido en búsqueda del ¿amor?, respeto o aceptación, ejes temáticos que caminan por debajo de toda  la obra sin un objetivo definido más que el evidente.

Fabián Campoverde

Crítica de Frágil Trasbordo de un Reflejo

Frágil trasbordo de un reflejo

Frágil trasbordo de un reflejo
HipocenTeatro
FIAVL 2019 / Casona Teatrino 18-11

El círculo de la violencia no se rompe, el padre que exige a su hijo ser un ‘hombre de bien’, adaptarse al sistema. Eso genera más de un conflicto emocional y psicológico.

Los tres integrantes de HipocenTeatro relatan la historia de una familia en la que la herencia se impone ante los deseos personales. El ultraje psicológico y la presión terminan por convertirse en el leitmotiv que mueve la escena.

En la exploración escénica, los recursos escenográficos son el soporte con el que intenta traer al presente la memoria. Una memoria en la que se esconden resentimientos, miedos y anhelos incumplidos que han decantado en depresión e introversión social.

Las luces guían a los recuerdos hacia una materialización poco deseable que termina en llanto, forzando una actuación que intenta ser el clímax de la obra. Fueron varios los intentos.

En medio de los rastros represivos, surge el diálogo con una persona sordo muda interpretada por la única actriz de la obra en escena con la que conducen el objetivo a nuevos horizontes.

Las partes predecibles se pudieron resolver en menos tiempo. Y en los instantes de mayor tensión los diálogos hacen evidente la sobreactuación a la que se ven abocados.

 Fabián Campoverde

Crítica de Canción para Dueto

Violencia femenina

Canción para dueto
Jimmy Rangel
FIAVL / Teatro Benjamín Carrión 17 y 18 noviembre

El duelo eterno, la guerra y el recuerdo. Todo en una misma línea argumental que se ve atravesada por la violencia, principalmente la de género.

Violencia, fiesta, algarabía, jolgorio, encuentro, y otra vez violencia. La obra que fusiona danza contemporánea con teatro, permite ver movimientos tan elaborados como al inicio en la que uno de los actores realiza una serie de movimientos tras aparecer del interior de un refrigerador.

La cocina de una casa, que no supera los 16 metros cuadrados de superficie, se convierte en todo lo deseable. Baile, romance, pelea, abuso… Una violación ocurre en el único instante en el que existe un diálogo. Una llamada telefónica se convierte en el confesionario de una violentada mujer.

En medio de la danza y la interpretación teatral, la potente voz del cantante y guitarrista (Justin Vahala) hizo vibrar y emocionar con temas como Cucurrucucú Paloma y varios en inglés. Con ellos, los recuerdos se hicieron cristales que empañaron la alegría y reforzaron la idea de recordar la guerra, el amor y la resistencia.

En medio de las escenas de fiesta surgen como fuego que quema la ausencia, ya sea por amor, por la familia o por la vida misma.

Silencios y mucho movimiento intentan expresar todas las ideas y esas expresiones que se adaptan a las realidades desde las que son relatadas. Esa es la libertad que da el abordar un tema universal que se supedita al dolor, la ausencia y la muerte productos de la diáspora que no es únicamente física.

El momento que se rompe la memoria y el amor, la mujer vejada y violentada termina por suicidarse y ser asesinada a la vez. Pendida de un árbol de pino colocado de cabeza, su vestido se convierte en la campana a la que acuden los devotos amantes de la muerte.

Cuchillos, pistolas y otras armas traspasan la carne y los huesos de los espectadores que son provocados a buscar salida ante el dolor y la compasión por la empatía que genera la triste historia del otro.

Fabián Campoverde

Crítica de Transumanze

La melancolía de la diáspora

Transumanze
Teatro delle Radici
FIAVL 2019 / C.C. Alfredo Mora Reyes 

La dura realidad de la migración, la pérdida de un ser querido y el abandono. Una obra que retrata la terrible realidad del exilio desde el teatro y la fotografía como memoria inherente de un pasado y presente imborrable.

‘Transumanze’ acoge la diáspora universal como un fenómeno capaz de apuntar directamente a las emociones a través imágenes y recuerdos que se convierten en realidades tan cercanas que se las puede denominar propias.

Infinidad de palabras surgen de las imágenes que se reproducen en una pantalla que divide en dos el escenario, permitiendo una nueva alternativa escénica en la que se conjugan la luz, la imagen y el cuerpo.

Migración, exilio, dolor y muerte deambulan en cada escena. Hay imágenes que se reproducen con rostros de personas que parecen no estar presentes.

La diáspora universal es exigida hasta que el dolor es inherente a cada personaje. Arrancados de sus familia, de la tierra, la madre, del ser humano mismo, de sus sueños y anhelos. Es un simple ejercicio de mirar al otro y de mirarse a sí mismo.

Abordar la pérdida, aceptar el duelo ante una situación que poco o nada se puede hacer.

El desprenderse de lo amado, se devela con objetos destruidos o perdidos que parecen tener algo de las personas que antes aparentaban ser inseparables.

Los actores llevan la propuesta hasta una tierra que aparenta ser de todos y al mismo tiempo de nadie en la que habitan incluso con aquellos que han muerto o que son los hijos del abandono.

La memoria de ‘Transumanze’ es capaz de albergar tanto dolor que no se sabe que es peor, si la muerte o el olvido. El desarraigo de la humanidad por la humanidad despierta tentaciones que se han vislumbrado en un video bien logrado con elementos que calan en las emociones. La partida, el viaje, el alejamiento ya no tienen remedio en una suerte de material que explora el teatro y los audiovisuales.

Fabián Campoverde

Crítica de Última carta de Úrsula

Violencia y memoria

Última carta de Úrsula
Camino Rojo Danza Teatro
FIAVL 2019 / C.C. Alfredo Mora Reyes 15 y 16 de noviembre 

En medio de las tinieblas morales y emocionales que provoca la soledad en un poeta, sale a flote la violencia contra la mujer. La obra describe los horrores de la que puede ser víctima a través de su memoria. 

En ausencia de Úrsula, el poeta la recuerda, la sufre, la llora y se permite morir. Esta pieza escénica camina entre la danza y teatro, con personajes que aparentan ser clérigos o sepultureros.

Máscaras que acosan o seducen ¿a la muerte? Tétricas escenas relatan un hecho que dialoga entre la memoria, la tristeza y la agonía. Esos encuentros emocionales perturban cuando la reproducción de la grabación de una llamada telefónica permite escuchar a una niña siendo testigo de un brutal e inevitable acto de violencia.

Cortar la sandía, cortar el sexo femenino, sus entrañas o la decisión premonitorial de un terrible final. Sea cual sea el trajinar por el que circulan los deseos y añoranzas del poeta, el destino está marcado en un intento desesperado por inmortalizar a Úrsula en el recuerdo.

Reír en medio de una trágica muerte es incompatible con la sensatez. Así se rompen la cuarta pared increpando al público.

En el lenguaje de la danza, se permiten revivirla. Esta vez el poeta se ha transformado en ella para relatar y desmentir las sensaciones iniciales que ha provocado el saber que ha muerto y que su memoria yace únicamente dentro de las líneas de una carta. Pero es innecesario, ella no está y lo que queda se ha muerto dentro del poeta.

En una falsa negación, las voces  de los agobiantes personajes lo rodean. Usan máscaras de aves que aparentan deseos de carne. Aves carroñeras que esperan pacientes la muerte de su presa. Quizá la muerte de ambos, es también una muerte esperada.

Muy poco aportan estos personajes que rodean al poeta y su desencanto. O por lo menos la máscara cumple una función de espectador más que de actor.

Fabián Campoverde

Crítica de Flyup

Prueba de cultura urbana

Flyup
Gamblerz
FIAVL 2019

Energía, fuerza y mucha destreza física fue lo que desplegaron los integrantes de Gamblerz, quienes hicieron vibrar al público en un espectáculo en el que no eran necesario muchos recursos técnicos escenográficos más que la decisión de vibrar y hacer vibra con los ‘beats’.

Suena sencillo, pero requiere de mucha agilidad mental en la que fluyen las emociones y la adrenalina. Los bailarines coreanos, más conocidos como ‘B-boys’ (uno de los cuatro elementos del hip-hop) entusiasmaron a un público que aunque agobiados por el intenso sol de mediodía querían ver un espectáculo inusual en el espacio público de Loja.

Antes de las acrobacias y las piruetas, los integrantes de Gamblerz platearon una rutina básica con un tema musical digerible que incluso se acercaba a lo clásico. Algunos pasos básicos del break dance con matices de danza contemporánea dejaron ver un búsqueda de nuevos elementos que integran la puesta en escena.

A continuación, por breves e intensos minutos, los giros, caídas y pasos, llamaron la atención, más al convertir el baile en giros interminables sobre sus espaldas y cabezas o sostenidos únicamente por uno de sus brazos.

Este espacio lúdico también se convirtió en escuela. Uno de los integrantes explicó los pasos básicos que ejecutan en sus maniobras corporales. La tarea es para quienes asistieron y su capacidad de receptividad, admiración y entusiasmo por aprender de un espectáculo que cautivó a los asistentes del espacio público.

Fabián Campoverde

Crítica de La Inmortal

El dolor de la escena

La Inmortal
Interartescenica
FIAVL 2019

En plena agonía, la actriz francesa Sarah Bernhardt revive 60 años de vida sobre las tablas. Por momentos lo hace con sátira, burlándose de sí misma y, sobre todo, sufriendo. Con ello es posible ver el lado más humano del personaje central, antes reconocida como diva.

La inmortalidad es una cuestión filosófica que a más de uno atormenta. En el caso del teatro no es la excepción. ‘La Inmortal’ busca acercarse a la fuente de conocimiento que permita no solo conocer qué pasa con el cuerpo, con el ser, con la mente y con la imaginación inmersas en el mundo de la escena, sobre todo, qué pasa con el teatro.

Uno de los apuntes que se obtiene de la obra son los límites a los que la actriz lleva su cuerpo buscando las posibles respuestas a las anteriores preguntas. Actuar sin una pierna, por ejemplo, luego de ser amputada.

Dos apuntes más. La actriz deja ver lo desgarradora que puede ser una vida cuando las luces se apagan. Los miedos, los tormentos, el pasar de los años, el olvido… un día despertarse y no tenerse más que a sí misma.

Pero Sarah no pretende dejarse vencer. En una de las líneas más claras del texto se devela la rebeldía de una mujer que ha trascendido los sentidos para dar cabida a la inmortalidad del y en el teatro: “¡Aquí estoy, Sarah no se rinde!”-

El otro apunte merece la escenografía que cumple doble función: acompañar el paso de la diva y el entierro.

Tordera sobrevalora el sentido de las escenas estremecedoras y termina por salirse de la actuación para convertirse, a fuerza, en Sarah.

La cama de hospital y los guiños a los espacios teatrales con los que ella convivió, dejan ver la soltura de la actriz al momento de cambiar de escena.

Fabián Campoverde

Crítica de Conmigo

Un incómodo performance

Conmigo
Sofía Barriga
FIAVL 2019 / Casona Patio

La inconsciencia y la deshumanización se trasladan al performance ‘Conmigo’ y lo ubican en la trinchera del ecologismo.

Barriga se desprende de aquello que le fue otorgado al nacer. La pureza, lo natural, su esencia es erradicada en una escena en la que dentro de una bañera arroja luces más claras sobre el camino performático por el que conducirá la propuesta tras devenirse humano, persona, nuevo ser.

Completamente desnuda, Barriga se calza un traje, semejante a una malla con las que hoy en día se venden frutas, las más común, la mandarina. La meta es convertirse en sujeto portador de un mensaje que empieza a marcar la línea activista.

La contaminación terminará por matar a la humanidad, frase que a nadie sorprende pero que a pocos hace reaccionar, es el motor que mueve a Barriga a convertir en ‘basurero’ el escenario y los espacios del público en un acto de frontalidad que a muchos incomoda.

La performer danza explayándose en una sucesión de fuertes movimientos que demuestra que su capacidad física puede caminar por niveles cercanos a la acrobacia, revelación que culmina cuando la actriz se cuelga de un arnés haciendo giros extremos que solo un cuerpo preparado lo puede hacer.

Lo mismo al caminar de cabeza a través del ‘smog’ de la ciudad.

Barriga reparte platos desechables en memoria de esos momentos tan cotidianos como las reuniones familiares y de algarabía, que invisibles decantan en la aniquilación de la humanidad.

La metáfora de la deshumanización y la inconsciencia surge cuando Barriga coloca los platos sobre el piso y, al intentar caminar cerca de ellos tambaleante, cae. Se convierte en monstruo y arrastra con todo a su paso. La idea de la sociedad que se consume a sí misma se cristaliza.

Todo se destruye, platos, traje convirtiéndose en basura. La incomodidad abruma al espectador, porque esa misma basura le es devuelta. El comportamiento de la actriz golpea y golpea como gota de agua la cabeza hasta abrirla y hacer que su visión del mundo fluya.

Un performace con gran energía y matices de danza contact en la que el cuerpo es el medio y el mensaje.

2019-11-20T17:35:34+00:00