Vuelo y espectáculo

Voalá station – Voalá Project
FIAVL 2019 / Exteriores del Teatro Benjamín Carrión 24 de noviembre

Cuatro ejecutivos aturdidos por el monótono estilo de vida que llevan, se animan a dejarse llevar por cuatro hadas que los encantan con la propuesta de sacarlos de la rutina… y volar.

Voalá Project, vuela. Varias rutinas de danza aérea son el mejor pretexto para mostrar la gran capacidad acrobática de sus bailarines. Pender en el aire y trabajar con movimientos corporles sincronizados requiere de un trabajo dedicado y delicado de entrenamiento.

Los recios movimientos de los danzantes se ejecutan colgados en una estructura sostenida por una grúa gigante que suspende los cuerpos a una altura superior a los 15 metros. El objeto que los sotiene gira permanentemente y les permite hacer maniobras individuales y conjuntas. Similares movimientos a los que caracterizan a repertorios como aquellos del Cirque du Soleil.

Lo que al principio eran telas blancas que pendían de la estructura, se convierten en ramas que asemejan enredaderas que se extienden de la tierra al cielo. Con ellas se recrean columpios, carruseles y una infinidad de coreografías que desatan infinidad de figuras en el cielo.

La cantante del grupo merece una mención a parte. El uso de la técnica vocal y la expresión corporal son bien logrados en un escenario en el que, aparentemente, los únicos protagonistas son los arriesgados acróbatas. La vocalista de la obra interpreta tangos, música contemporánea, pop, rock y otros géneros con los que sostiene las escenografías llenándolas de colores y pasajes sonoros.

Un mundo de fantasía recreado a lo largo de toda la propuesta, vuelve a la ‘normalidad’ cuando los cuatro ejecutivos retornan a la realidad que les ha sido mezquina e indiferentes ¿con sus deseos? El status y la vehemencia con la que se vive en los negocios, quizá sea la razón que lleve a este segmento de la sociedad a dejar de creer en las maravillas que provocan ver el mundo desde esta perspectiva.

Fabián Campoverde